Seguridad y Protección

El vidrio sin procesar tiene la desventaja de quebrarse con relativa facilidad y de forma peligrosa. Para evitar este problema la industria ha desarrollado dos tipos de vidrios de seguridad y protección:

  • El vidrio templado es un vidrio muy resistente, cuya resistencia al impacto es del orden de 4 veces mayor a la del vidrio crudo en iguales espesores. También presenta una mayor resistencia a los cambios bruscos de temperatura. Además, en el caso de llegar a romperse, lo hace en fragmentos no cortantes, lo que otorga características y propiedades de de vidrio de seguridad.
  • El vidrio laminado compuesto de 2 láminas de vidrios unidas entre sí por un polímero resistente.  Al ser impactado, puede trisarse, pero quedará unido a la interlamina como una unidad, sin caerse ó salirse del marco donde se encuentre instalado, cumpliendo así su función de cerramiento de ambiente,  por lo que mantendrá sus características de protección hasta que pueda ser reemplazado por uno nuevo.

Los vidrios de seguridad y protección ofrecen una mayor resistencia a los impactos y para proteger a las personas de heridas por accidentes en edificios residenciales y comerciales.

Protege la propiedad de las personas y edificios de los efectos de ataques deliberados y de daños por acciones criminales.

El vidrio laminado estándar, está compuesto por dos laminas de vidrio y sólo una interlámina de polivinil butiral (PVB), presenta una mejora considerable con respecto a los cristales monolíticos en cuanto a la resistencia a la entrada violenta con una serie de armas de mano como son: martillos, palancas, y ladrillos. Además, el vidrio laminado, no se puede cortar de un solo lado, lo que hace inútil el uso de una herramienta de corte, como elemento de robo.

Por otra parte, reduce los peligros de heridas por las astillas de vidrio a las personas que están dentro o fuera del recinto.